La Organización Universitaria Interamericana (OUI) agrupa alrededor de 400 instituciones y asociaciones nacionales universitarias, acoge a más de siete millones de estudiantes, a 600 mil profesores y 700 mil miembros de personal de apoyo. Es el organismo más importante de universidades de todo el Continente Americano.
Frente a un escenario de un mundo en crisis, con profesionalismo y sentido de la oportunidad, la OUI se ha dado a la tarea de realizar un profundo ejercicio de introspección, evaluación y proyección de sus áreas de oportunidad.
Durante la reunión de la Junta Directiva de la OUI realizada la semana pasada en Montreal, Canadá, y a la que fui convocado como Vicepresidente de la Región México, reiteramos nuestra defensa e importancia de la educación superior como una palanca del desarrollo regional, nacional y continental.
En esta perspectiva, el trabajo que emprendemos ahora los 26 países que integramos la OUI (agrupados en nueve regiones continentales: Canadá, Estados Unidos, México, América Central, Caribe, Brasil, Países Andinos, Colombia y Cono Sur), no nos aparta de los objetivos prioritarios impulsados por la UV, sino que son consistentes y complementarios.
Aún más, como representante de las universidades públicas mexicanas ante el Consejo Nacional de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), este posicionamiento nos va a permitir que muchos de los proyectos puedan ser impulsados por nuestras instituciones públicas, siempre con el insustituible apoyo de su secretario ejecutivo, Rafael López Castañares.
Quiero destacar que durante las reuniones de trabajo de la Junta Directiva de la OUI, asumimos con profunda responsabilidad el compromiso de seguir impulsando el desarrollo y consolidación del Espacio Común de Educación Superior. Asimismo, luego de un análisis y una reflexión profunda de nuestras condiciones y perspectivas, concluimos en la pertinencia de fortalecer tres de nuestras grandes áreas de oportunidad: el Colegio de las Américas (Colam), el Instituto de Gestión y Liderazgo Universitario (IGLU) y Campus, los tres principales programas académicos que impulsa la OUI.
Este ejercicio de autoevaluación nos permitió consolidar la unidad de las instituciones integrantes de la OUI y darle una perspectiva distinta en el tema del desarrollo de los contenidos a estos programas.
El Colegio de las Américas se creó con la finalidad de fomentar la cooperación entre las universidades del Continente Americano, a través de la creación de redes de formación e investigación para así apoyar la integración y el desarrollo de las sociedades nacionales, de acuerdo con los principios de equidad, calidad, pertinencia y eficiencia aceptados por los países de las Américas.
El Instituto de Gestión y Liderazgo Universitario (IGLU) pretende contribuir al desarrollo institucional de las universidades utilizando diversas intervenciones de cambio y aprendizaje, tanto organizacional como profesional, privilegiando el humanismo, la calidad y la pertinencia, así como la colaboración interinstitucional.
Y con el propósito de fomentar la cooperación entre las universidades del Continente, la OUI generó el programa Campus que impulsa la creación de vínculos de colaboración y solidaridad entre sus miembros y la promoción de un proceso de integración consensuado de las Américas, mediante la cooperación universitaria y una mejor comprensión intercultural; y, tomando como referente la proclama de la Conferencia Mundial de la Educación Superior de la UNESCO que invita a las universidades del mundo a la colaboración y las alianzas entre las partes interesadas, Campus promueve el intercambio entre los responsables de las políticas nacionales e institucionales, el personal docente, los investigadores y estudiantes y el personal administrativo y técnico de los establecimientos de enseñanza superior, el mundo laboral y los grupos comunitarios.
Este tipo de alternativas que se pueden desarrollar desde la OUI, sumando los esfuerzos académicos de muchas universidades de prestigio en el continente, puede ser ofrecido en los niveles local, regional y estatal, para el fortalecimiento de los sistemas de educación en estos ámbitos.
Debo destacar también la aproximación que establecimos con el modelo universitario canadiense, el cual nos interesó de manera especial por lo exitoso en sus procesos de vinculación con los distintos sectores sociales. Un ejemplo contundente es la Escuela Superior de Tecnología de Montreal (ETS, por sus siglas en inglés), modelo que se replica con sus diversos matices en cada una de las provincias canadienses.
En breve, firmaremos un convenio de colaboración con esta institución, el cual permitirá que un grupo de profesores y egresados de las áreas científico técnicas realicen estudios de posgrado, y puedan estar exentos en el pago de su matrícula, lo cual nos permitirá reducir los costos de la formación de futuros académicos de la Universidad. Pero lo importante es que se fortalecerá un área que será estratégica para el futuro de Veracruz, contribuyendo a la consolidación del proyecto de la Universidad Veracruzana.
Otro de los temas que fueron abordados en esta reunión fue el de la rendición de cuentas aplicada a los distintos programas de la OUI, práctica que debe ser el común denominador de todos programas de esta organización.
El trabajo que ha venido realizando desde hace muchos años la OUI encuentra siempre en el caso de México, y particularmente en la UV, un punto de apoyo importante. Con la Vicepresidencia de la región México en nuestra Casa de Estudios, tenemos el enorme reto de contribuir al proceso de internacionalización de las universidades públicas mexicanas y, por supuesto, el de la máxima casa de estudios de Veracruz.
Frente a un escenario de un mundo en crisis, con profesionalismo y sentido de la oportunidad, la OUI se ha dado a la tarea de realizar un profundo ejercicio de introspección, evaluación y proyección de sus áreas de oportunidad.
Durante la reunión de la Junta Directiva de la OUI realizada la semana pasada en Montreal, Canadá, y a la que fui convocado como Vicepresidente de la Región México, reiteramos nuestra defensa e importancia de la educación superior como una palanca del desarrollo regional, nacional y continental.
En esta perspectiva, el trabajo que emprendemos ahora los 26 países que integramos la OUI (agrupados en nueve regiones continentales: Canadá, Estados Unidos, México, América Central, Caribe, Brasil, Países Andinos, Colombia y Cono Sur), no nos aparta de los objetivos prioritarios impulsados por la UV, sino que son consistentes y complementarios.
Aún más, como representante de las universidades públicas mexicanas ante el Consejo Nacional de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), este posicionamiento nos va a permitir que muchos de los proyectos puedan ser impulsados por nuestras instituciones públicas, siempre con el insustituible apoyo de su secretario ejecutivo, Rafael López Castañares.
Quiero destacar que durante las reuniones de trabajo de la Junta Directiva de la OUI, asumimos con profunda responsabilidad el compromiso de seguir impulsando el desarrollo y consolidación del Espacio Común de Educación Superior. Asimismo, luego de un análisis y una reflexión profunda de nuestras condiciones y perspectivas, concluimos en la pertinencia de fortalecer tres de nuestras grandes áreas de oportunidad: el Colegio de las Américas (Colam), el Instituto de Gestión y Liderazgo Universitario (IGLU) y Campus, los tres principales programas académicos que impulsa la OUI.
Este ejercicio de autoevaluación nos permitió consolidar la unidad de las instituciones integrantes de la OUI y darle una perspectiva distinta en el tema del desarrollo de los contenidos a estos programas.
El Colegio de las Américas se creó con la finalidad de fomentar la cooperación entre las universidades del Continente Americano, a través de la creación de redes de formación e investigación para así apoyar la integración y el desarrollo de las sociedades nacionales, de acuerdo con los principios de equidad, calidad, pertinencia y eficiencia aceptados por los países de las Américas.
El Instituto de Gestión y Liderazgo Universitario (IGLU) pretende contribuir al desarrollo institucional de las universidades utilizando diversas intervenciones de cambio y aprendizaje, tanto organizacional como profesional, privilegiando el humanismo, la calidad y la pertinencia, así como la colaboración interinstitucional.
Y con el propósito de fomentar la cooperación entre las universidades del Continente, la OUI generó el programa Campus que impulsa la creación de vínculos de colaboración y solidaridad entre sus miembros y la promoción de un proceso de integración consensuado de las Américas, mediante la cooperación universitaria y una mejor comprensión intercultural; y, tomando como referente la proclama de la Conferencia Mundial de la Educación Superior de la UNESCO que invita a las universidades del mundo a la colaboración y las alianzas entre las partes interesadas, Campus promueve el intercambio entre los responsables de las políticas nacionales e institucionales, el personal docente, los investigadores y estudiantes y el personal administrativo y técnico de los establecimientos de enseñanza superior, el mundo laboral y los grupos comunitarios.
Este tipo de alternativas que se pueden desarrollar desde la OUI, sumando los esfuerzos académicos de muchas universidades de prestigio en el continente, puede ser ofrecido en los niveles local, regional y estatal, para el fortalecimiento de los sistemas de educación en estos ámbitos.
Debo destacar también la aproximación que establecimos con el modelo universitario canadiense, el cual nos interesó de manera especial por lo exitoso en sus procesos de vinculación con los distintos sectores sociales. Un ejemplo contundente es la Escuela Superior de Tecnología de Montreal (ETS, por sus siglas en inglés), modelo que se replica con sus diversos matices en cada una de las provincias canadienses.
En breve, firmaremos un convenio de colaboración con esta institución, el cual permitirá que un grupo de profesores y egresados de las áreas científico técnicas realicen estudios de posgrado, y puedan estar exentos en el pago de su matrícula, lo cual nos permitirá reducir los costos de la formación de futuros académicos de la Universidad. Pero lo importante es que se fortalecerá un área que será estratégica para el futuro de Veracruz, contribuyendo a la consolidación del proyecto de la Universidad Veracruzana.
Otro de los temas que fueron abordados en esta reunión fue el de la rendición de cuentas aplicada a los distintos programas de la OUI, práctica que debe ser el común denominador de todos programas de esta organización.
El trabajo que ha venido realizando desde hace muchos años la OUI encuentra siempre en el caso de México, y particularmente en la UV, un punto de apoyo importante. Con la Vicepresidencia de la región México en nuestra Casa de Estudios, tenemos el enorme reto de contribuir al proceso de internacionalización de las universidades públicas mexicanas y, por supuesto, el de la máxima casa de estudios de Veracruz.
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